por Iván De la Cruz.
La vida no es ningún pasillo recto y fácil
sino un laberinto de pasadizos,
en el que tenemos que buscar nuestro camino,
perdidos y confusos, detenidos,
de vez en cuando, por un callejón sin salida.
Pero, si tenemos fe, siempre se abre
una puerta ante nosotros,
quizá no sea la que imaginamos,
pero sí será, finalmente,
la que demuestre ser buena para nosotros.
La comodidad de hoy nos hace olvidar
la consecuencia del mañana.
Ya el tiempo pasó, no intentes detenerlo
o volver atrás: es imposible.
La vida sigue... aprovéchala.
domingo, 27 de julio de 2008
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